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03 febrero 2023

Islas Errantes: 20 años de poesía en la Fundación Antonio Gala

La Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores cumple 20 años descubriendo y formando talentos en la poesía. Para celebrarlo, ha editado con el sello editorial de Juancaballos de Poesía, Islas Errantes. Una antología de veinte poetas escogidos, con no poca dificultad, entre 20 promociones de estudiantes residentes,  según escribe en su presentación el poeta Ben Clark, Becario de la III Promoción y Tutor de Poesía en dicha institución. "No ha sido fácil resumir dos décadas de poesía — dice Clark —. Podríamos, sin duda, crear veinte Antologías iguales en calidad, pero muy distintas en el contenido".

Al pasar las ahuesadas hojas —en una de ellas, una foto en blanco y negro de las escaleras de la Fundación, en cuya pared un retrato de don Antonio Gala parece cobrar vida en el rellano— es mejor sentarse. Reposar la espalda en el sofá, acomodarse para la lectura, no para dormir, sino para saborear las dos siguientes intervenciones, cortas pero intensas y certeras.

13 octubre 2022

¡Escucha, escucha, es el Loco de la Colina!

Las noches de verano de principios de los ochenta no diferían mucho de las de ahora en cuanto a la temperatura. Si hablamos del ruido nocturno por las calles de Alanís, la cosa cambia... A falta de aires acondicionados, el escaso fresco que se ofrecía era el que podía entrar en la casa por los balcones abiertos toda la noche, con solo una cortina calada y con las persianas descolgadas por fuera de las barandas como barrera. A veces, hasta la cortina sobraba. Cuando se descorría, abríamos el paso al poco fresco que se movía sobre los adoquines y a todo tipo de insectos.

28 septiembre 2022

Otoño

Hoy bajé hasta el río para verte llover,
para verte colgar lágrimas de las ramas,
y los álamos ocres vieron que agitado
abrazabas de un soplo sus pestañas
y las dejabas caer secas al asfalto.

Hoy dejé de mirarte gris tras el cristal
salpicado de tu llanto de octubre.

Hoy salí a buscarte entre tus charcos,
por el fatigado granito de las callejuelas
caminé empapándome en tu aliento.

Entre la gente apenas te notaba,
pero estabas allí, haciéndote importante:
en las ropas con olor a oscuridad,
en las prisas por llegar a casa,
en mis manos ocultas de ti en mis pensamientos…

Hoy bajé de mi soledad para abrigarte,
para cubrir con mis brazos tu llanto gris,
y no te pude consolar como cada otoño,
pues no hallé calor en mis bolsillos.

"El reloj de letras"
Bubok editores, 2011